HEGAVA Facility Services

se entiende mejor por qué la irrupción de estas empresas está siendo tan rápida y solvente. Estas compañías asumen la gestión y la realización de servicios auxiliares de una manera global y responsable.

¿Qué beneficios directos proporcionan frente a las dos alternativas anteriores? Es sencillo entender que la sincronización y la coordinación de las tareas y los responsables suelen ser óptimas, eliminando tiempos muertos y contando en cada caso con un especialista cualificado que es dirigido y supervisado por un criterio único que responde de todo, finalmente, ante el cliente.

La experiencia demuestra que los costes finales se reducen entre un 10 y un 20 % gracias a la contratación de una Facility Services, al tiempo que la calidad y la innovación se ven notablemente incrementadas.

Al simplificar toda la comunicación sobre estas actividades en un único interlocutor omnipotente y omnisciente en este ámbito se incrementan la flexibilidad, la adecuación, la transparencia y la reducción de costes ya mencionadas.

Contar con una factura única es otro beneficio sustancial, pues permite tener claro en todo momento el coste integral de esta faceta del negocio.

La especialización en servicios auxiliares, implica una última ventaja nada desdeñable: la innovación global, integral, que afecta por supuesto a cómo realizar las distintas tareas que se llevan a cabo para sacarles el máximo partido, pero también a la manera de conjugar los distintos trabajos para generar sinergias y ofrecer esos servicios integrales a menor precio y con mayor satisfacción total.

beneficios que ofrecen las Facility Services

Las ventajas que se obtienen al centralizar la realización de estos servicios auxiliares para empresas pueden resumirse de este modo:

  • Rentabilidad. Una empresa especializada se encarga de todas las tareas auxiliares y la marca puede concentrarse en aquello que verdaderamente genera productividad y rendimiento empresarial. Además, el coste global es inferior al de la suma de todas las tareas.
  • Simplificación. La comunicación se centra en un único interlocutor que responde de todo, simplificando los recursos requeridos por la empresa para su supervisión.
  • Cero bajas. Un servicio externo se encarga de reemplazar por otros similares a los trabajadores que no pueden acudir a dar el servicio. Así se dice adiós a los problemas de absentismo, enfermedades y otros que son inevitables cuando se cuenta con profesionales propios.